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Artículo 2.-
La existencia de esta Asociación tiene como fines: LA DEFENSA DE LOS VALORES REPUBLICANOS Y LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA.

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Nicolás Guerendiain

Si profundizamos en la historia de Irun encontraremos dos personajes pertenecientes a la misma familia, padre e hijo, y cuya descendencia fue traumaticamente sajada. Del primero tenemos datos más exactos, sin embargo, respecto del segundo aún pesa una losa de desconocimiento, fruto de la brutal dictadura e injusto silencio posterior, especialmente sobre los momentos finales de su corta vida.

Nicolás Guerendiain Aguinaga (1856-1899) padre, procede de una familia acomodada (su padre fue Notario de Irun) y numerosa (tenía cuatro hermanos: Ramón, Mauricio, Ignacio y Dolores). Combatió como voluntario contra las tropas carlistas en el intento de tomar Irun. Contrajo matrimonio con Mercedes Salaberri Guerendiain, prima-segunda y VI Marquesa de Murillo, (1) con quien tuvo ocho descendientes (Jose Mª, Juan Francisco, Juncal, Marichu, Ramón, Mª Dolores, Asunción y Nicolás). Residió en Buenavista (Irun). "Figura en el censo electoral de 1890 con la calificación profesional de abogado y propietario". (2) Ejerció como Juez en Irun y Guinea Ecuatorial. "Fue el primer alcalde republicano que tuvo la ciudad (1890-1893). Dentro de la familia republicana, aparece adscrito a la corriente posibilista. También llegó a ser vicepresidente de la Comisión Provincial de Gipuzkoa" (2)

Foto de Nicolás Guerendiain el día San Marcial

En el reducido periodo en que ejerció como alcalde, y líder del grupo republicano, la Corporación emprendió un conjunto de actuaciones: apuesta por la extensión general del alumbrado público; modifica la ordenanza para impedir la acaparación de productos por parte de las revendedoras en el mercado que encarecían los precios; establece la asistencia voluntaria de los concejales a las funciones religiosas y procesiones de Semana Santa; establece la obligatoriedad de situar en lugares estratégicos de la ciudad los bandos por escrito; expone en soportales del ayuntamiento el BOG; establece veinticuatro horas previas para la entrega de los órdenes del día de Plenos a fin de que los ediles pudieran estudiarlo; establece el sistema de concurso-oposición para cubrir puestos en el ayuntamiento... En definitiva, impulsa unas reformas acordes con las premisas del racionalismo y la igualdad

Nicolás, padre, "fallece en el verano de 1899. Su capilla ardiente es instalada en la Sala Capitular. Cipriano Larrañaga, alcalde entonces de Irun, lo definió como una persona de carácter bondadoso y de simpatías generalizadas"(2). En 1924 se le dedicó una calle de la ciudad, que trece años más tarde, en 1937, sería sustituida por el nombre de un militar de los sublevados contra la IIª República, hasta el día de hoy (3)

Nicolás Guerendiain Salaberri (1.900-1937) hijo, nace sin conocer a su padre, ocho meses después de su muerte. Abogado, fue nombrado Juez Municipal de Irun en agosto de 1.931. También fue general en la fiesta del Alarde en el año 1936, cuya anécdota más relevante es su grito sanmarcialero de "Viva San Marcial laico" (Noticia aparecida en el DV el 01/07/1936 referente a este grito). No tuvo descendencia por verse envuelto en la guerra tras sus recientes nupcias con Soledad Iparraguire, hija del doctor D. Venancio Iparraguirre.

Quiénes le conocieron elogian su memoria: sencillo, jovial, luchador incansable y siempre dispuesto a ayudar a sus semejantes. Formó parte del Comité Ejecutivo de la Federación Local Republicana en 1.931 y llegó a ser comandante del Batallón "Rosa Luxemburgo", tras el levantamiento contra la República.

Según cuenta Amilibia, "entró en acción desde el primer día junto a los leales. Con un sentido nato de la organización, participó junto a Cristóbal Errandonea en la defensa de Irun y la frontera y luego se mantuvo en actividad incesante en los frentes de lucha hasta caer en la trampa de Santander. No pensó, sin embargo, como tantos de nosotros, en escapar de la ciudad. Se instaló en el ayuntamiento, organizó allí una especie de puesto de mando, trató por todos los medios de poner orden en el creciente caos, envió cables pidiendo barcos de socorro y no abandonó la lucha hasta que el adversario se presentó en la sala donde estaba"(4). Una de sus últimas frases fueron: "Pero se es como se es. No hay modo de evitarlo. Ten la seguridad de que, si se repitieran las cosas, haríamos lo mismo que hemos hecho" (4).

Durante la defensa de Irun y ante la inminente entrada de las tropas sublevadas, contribuyó a impedir la ejecución de detenidos en el fuerte de Guadalupe que algunos pretendieron realizar, lo que no impidió que meses más tarde, uno de ellos colaborara en su asesinato.

Estando detenido en Santoña (Santander), fue entregado a un grupo desplazado de iruneses que lo buscaba. “Bastó a Nicolás ver quiénes eran los que lo buscaban para comprender que en aquellas miradas homicidas estaba sellado su destino. Se despidió serenamente de sus compañeros”(4). Lo llevaron a Irun y después de encerrarlo en la tesoreria del ayuntamiento, junto a un sacerdote nacionalista que logró huir, “lo pasearon esposado por las calles de la ciudad, vejado, insultado, golpeado.....Todo lo soportó con entereza. Hasta la misma muerte No fue condenado a muerte... Fue simplemente torturado, martirizado, asesinado” (4)

Según fuentes familiares, fue fusilado en las canteras de Vera de Bidasoa, y por medio de las gestiones realizadas por sus dos hermanas, Marichu y Asunción, religiosas Hijas de la Unión Apostólica asentadas en la Avda. Iparralde, les fueron entregados sus restos con la condición de evitar celebraciones funerarias, siendo depositados en el panteón familiar irunés donde al parecer descansan. (5)

 

1.- Páginas 232-233, “Titulos del Reino concedidos a navarros...,1.949.”, autor Antonio Pérez de Azagra y Aguirre.

2.- Pág. 178 del libro "El fenómeno del republicanismo en Irun durante la restauración borbónica", autor: Aitor Puche, publicación del ayuntamiento de Irun.

3.- Según "Los nombres de las calles de Irun", autor: José Monje, publicación del ayuntamiento de Irun

4.- Pág. 189-190 del libro “Los Batallones de Euskadi”, autor: Miguel de Amilibia, Editorial Txertoa

5.- Diversos datos son extradios de fuentes familiares.

 

Asociación Republicana Irunesa “Nicolás Guerendiain”.

Irun octubre 2005

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